viernes, 10 de junio de 2016

EL COCHINILLO DE LA JUSTICIA

Aparecimos en este año (el 399 a. C.) y nada más llegar oímos otro fuerte golpe (afortunadamente el último).  Así fue como nos encontramos contigo, Platón. Sara y tú os chocasteis y Jesús os ayudó a levantaros. Te preguntamos si sabías dónde se encontraba Sócrates y  nos pediste que te dijéramos de que lo conocíamos.

Patricia acabó de narrar todas las aventuras de su grupo formado por  : ella misma, Javi, Sharon, Ricardo, Jesús, Sara  y el gladiador Abrahan. Cuando llegaron a esta época, se pusieron a buscar a Sócrates, y acabaron encontrándose con su discípulo Platón. Tras explicarse de que le conocían, él les contó que su amadísimo, queridísimo y adoradísimo pensador había sido acusado de corromper a la juventud ateniense, y de no creer en las divinidades. Lo tenían retenido hasta que empezara el juicio.
Fueron todos juntos lo más rápido posible para apoyar al filósofo. Nada más llegar se hicieron paso entre el jurado y se sentaron. Sócrates estaba preparado para emitir su defensa. Platón escribió todo lo que dijo dejando constancia de su apología para la posteridad. La clepsidra (Un reloj de agua que medía el tiempo que tenían tanto el jurado como los acusados para declarar) indicaba que la defensa tenía que terminar.

Platón les explicó que el veredicto sería decidido por una votación. Los votos fueron metidos en la vasija. Una vez todos los presentes habían acabado, empezó el recuento. Una media hora de tensión después, Sócrates fue llamado para presentarse delante del jurado. El heraldo recogió el texto con el recuento de los votos y lo leyó en voz alta. Sócrates había quedado como culpable por una diferencia de 6 votos.La voz del jurado dictó sentencia.

-Por este resultado, el jurado, hemos decidido que el filósofo es condenado a muerte por cicuta, un veneno mortal que se le será administrado...
-¡PROTESTO! -Gritó Javi, señalando al jurado. -¡El acusado no merece morir! ¿¡En serio pensáis en matarlo por una diferencia de seis míseros votos!? ¡El no hizo nada!
-¡UN MOMENTO! -Gritó Sócrates, haciendo callar a Javi. -Aún con todo, si el jurado está de acuerdo, y la votación ha salido como ha salido, acepto esta sentencia...
-¡Pero es muy injusto!- Volvió a interrumpir
-¿Acaso preferirías que mi muerte fuera justa? -En silencio, Sócrates fue llevado a la sala donde se le administraría la cicuta,  y todos los que lo apoyaban se dirigieron hacia allí para acompañarlo en sus últimos momentos de vida.



Tanto los seguidores de Sócrates como el grupo sintieron el ambiente de impotencia, ante su inminente muerte. Sócrates les pidio a los alumnos de Magdalena que se fueran, que no tenían por que verle morir.Se despidieron del filósofo y también del viaje que habían emprendido hace unos meses. Cogieron el Transchronion y fueron de regreso al futuro.

5 comentarios:

Alejandro Pita Martínez dijo...

Gran entrada. Hemos hablado de esta historia en algunos textos de Griego, y está muy bien relatada y adaptada a vuestras aventuras. Enhorabuena!!

Ricardo Lara blanco dijo...

¿Soy yo el único que se ha dado cuenta de que Javi casi altera el continuo espacio-tiempo? Si le llegan a hacer caso hubiera cambiado parte de la historia, pero bueno, alguien tenia que defender al buenazo del filósofo

Miriam Cabanas dijo...

Me encantan todas las entradas en las que adaptáis la historia en viajes en el tiempo. Muy buena, felicidades!!

Ricardo Lara blanco dijo...

para todos los que se pregunten que diantres es esta historia, les dejo enlaces a las anteriores partes de la misma

Primera http://talleratenea.blogspot.com.es/2016/03/el-nacimiento-de-la-logica.html

Segunda http://talleratenea.blogspot.com.es/2016/04/bodas-y-cochinillos.html

Tercera http://talleratenea.blogspot.com.es/2016/05/de-filosofo-hoplita.html

MariAndrea Rivera dijo...

Que final tan triste 😪

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